¡Ayer fue un día muy grande para muchos! ¡Incluso para mí, que me tragué un partido de fútbol enterito por primera vez! A mí no me gusta el fútbol y no tenía ninguna intención de sentarme ante el televisor pero mientras recogía los platos de la cena, empecé a escuchar los gritos de los vecinos, que se habían reunido en casas de familiares y amigos. Mi marido estaba en casa de mi primo y mi pequeña dormía profundamente, ajena a los petardos y a las trompetas del exterior. Yo quería aprovechar para hacer un montón de cosas, como siempre, pero me fui al comedor, me senté en el sofá y me dije: «sólo 10 minutos». 10 minutos que se multiplicaron por 9. ¡Lo nunca visto! Yo mirando como aquellos hombres chutaban el balón y corrían como nunca; y empezando a entender qué es un fuera de juego y el porqué del tiempo añadido. Fue una victoria pírrica y merecida para el Barça, ahora el mejor equipo del mundo. Tengo que reconocer que disfruté como la más grande de los culés.
